COMO AFRONTAR LAS PLAGAS  EN UNA COMUNIDAD DE VECINOS

 

En toda comunidad de vecino las plagas siempre son un problema y un riesgo debido a que los edificios producen alimento y refugio para estos desagradables bichos, y es que para nadie es grato enfrentarse a cucarachas, roedores, mosquitos o avispas entre otras. Estas plagas por supuesto conllevan situaciones incómodas ya que en muchas ocasiones los vecinos tienen que desalojar la vivienda o cerrar zonas comunes durante un periodo de tiempo.

 

 

Por otro lado, las plagas también implican un desembolso de dinero que puede llegar a ser de gran importancia, es en este punto es donde pueden aflorar los conflictos entre los vecinos.

 

 

Existen diferentes plagas que se han de sufrir durante todo el año pero sobre todo en verano estamos habituado a tener que enfrentarnos a mosquitos y cucarachas debido a las altas temperaturas que hacen que proliferen estos insectos tan desagradables además, por ejemplo de roedores, que ven en las comunidades de vecinos un lugar para refugiarse.

 

 

Las plagas más comunes en una comunidad de vecino son insectos sobre todo cucaracha y mosquitos (mosquito tigre por la zona del río Guadalhorce) y roedores.

 

 

 

 

 

 

No hace falta ir a ejemplos de provincias externas ya que en Málaga por desgracia se prevé una plaga de cucharas mucho más resistente de lo que estamos habituados. El ayuntamiento ya ha tomado medidas para poder eliminarlas de la red de saneamiento público.

 

Para poder prevenirlas debemos asegurarnos el buen mantenimiento del edificio ya que los insectos y roedores  aprovechan cualquier fisura para colarse en nuestras viviendas o zonas comunes además debemos de mantener un saneamiento en todos los pasos de tuberías así como de bajantes y conducciones eléctricas.  También debemos conocer que cuanto más productos se alamcenen mayor número de insectos y roedores acudirán a nuestra comunidad. La única manera de poder vencer y prevenir las plagas es mediante tratamientos realizados por profesionales.

 

 

 

Como hemos planteado las plagas suponen un desembolso de dinero importante pero ¿Quién es el responsable y por tanto el que paga el control de plagas?

 

 

Esta es la primera cuestión que como vecino se ha de plantear en una comunidad cuando ocurre esta situación. En esta situación encontramos dos casos a tratar, siendo estos:

 

1. Origen de la plaga en zonas comunes

Cuando se realiza la inspección de plagas y se encuentra el foco principal en una zona común como son garajes, jardines o calderas la responsabilidad recae a toda la comunidad de vecinos y debe resolverse en una junta de propietarios junto con la aprobación de la derrama correspondiente.

 

Ahora bien, ¿Y si algún vecino no se ve afectado, debe pagar?

 

La respuesta es afirmativa, según el artículo 10.2 de la Ley de Propiedad Horizontal:

 

 

“a) Serán costeadas por los propietarios de la correspondiente comunidad o agrupación de comunidades, limitándose el acuerdo de la Junta a la distribución de la derrama pertinente y a la determinación de los términos de su abono.

 

 

b) Los propietarios que se opongan o demoren injustificadamente la ejecución de las órdenes dictadas por la autoridad competente responderán individualmente de las sanciones que puedan imponerse en vía administrativa.”

 

 

En definitiva la responsabilidad y por tanto el pago de la derrama para solventar cualquier plaga en una zona común ya afecte o no directamente a algún vecino tiene que ser pagada por todos los propietarios.

 

 

2. Origen de la plaga en casa particular

 

Cuando el foco principal de la plaga proviene de una vivienda particular, la responsabilidad es obviamente del propietario de la casa. Si esta vivienda está alquilada dependerá si la plaga estaba antes o después de arrendar el piso. En caso de que la plaga surja por culpa del inquilino el pago recaerá sobre este. En caso contrario si la plaga se originó antes de alquilar la vivienda, será el propietario quien page las medidas oportunas para eliminar la plaga.

 

En resumen, para que la comunidad esté tranquila y no tenga que pasar por el mal trago de enfrentarse a una plaga, deben hacerse revisiones periódicas para detectarlas antes de que prolifere y se extienda por toda la comunidad y el mal sea mayor y en consecuencia el pago de la derrama se incremente considerablemente.