Obras en una comunidad de vecinos: 9 consideraciones a tener en cuenta  

Obras en una comunidad de vecinos: 9 consideraciones a tener en cuenta

 

 

Las obras que se realizan en los edificios suelen ser porque tienen cierto tiempo y son necesarias para el buen mantenimiento tanto del exterior como de las zonas comunes del interior del inmueble ya sea la instalación de un ascensor, una rampa para la accesibilidad o un bajante de agua.

 

Pero en este caso abarcaremos las reformas que se realizan en la propiedad particular y no en las zonas comunes.

 

Las obras realizadas suelen generar molestias, como los ruidos o la suciedad, además se debe de tener conocimiento de la Ley que las regula para no perjudicar al resto de vecinos.

 

El artículo 7.1 de la Ley de Propiedad Horizontal que regula estas obras recoge las acciones que se pueden realizar y en consecuencia los derechos y las obligaciones. Con esta ley se pretende limitar las obras que cambien la configuración del inmueble, pongan en peligro la seguridad o puedan afectar los derechos otros propietarios.

 

La LPH dicta lo siguiente: “El propietario de cada piso o local podrá modificar los elementos arquitectónicos, instalaciones o servicios de aquél cuando no menoscabe o altere la seguridad del edificio, su estructura general, su configuración o estado exteriores, o perjudique los derechos de otro propietario, debiendo dar cuenta de tales obras previamente a quien represente a la comunidad. En el resto del inmueble no podrá realizar alteración alguna y si advirtiere la necesidad de reparaciones urgentes deberá comunicarlo sin dilación al administrador.”

 

Pero existen aspectos generales que uno debe de tener en cuenta a la hora de realizar una obra en tu propiedad, estas son las 9 consideraciones principales:

 

obras en comunidades

 1. Avisar al presidente de la comunidad: cuando se vaya a realizar cualquier obra ya sea cambiar la bañera o tirar una pared, la LPH regula la obligación de que el propietario informe al presidente para poder realizarla. Con esta medida se pretenden ejercer un control sobre las reformas, para asegurar de que no se alteren los elementos comunes.

En caso de no existir notificación y la reforma haya afectado a elementos comunes, la comunidad de propietarios tiene un plazo para reclamar de 15 años desde el conocimiento de los hechos.

 

 

2. Las obras solo se limitan al interior de la vivienda: las reformas o añadiduras que se pretendan hacer por decisión propia están limitadas al interior del piso, no se podrá aprovechar espacios que vengan bien para mejorar el espacio propio como son el descansillo o una terraza que sea común con el resto de los vecinos.

En el caso de que se acceda a elementos comunes solo por la vivienda que realiza las obras y se quieran modificar para el disfrute privado, deberá contar con el consentimiento de la comunidad.

 

 

3. Las obras no pueden alterar la seguridad del inmueble: Siempre se debe de tener en cuenta la estructura del edificio, por ejemplo, eliminar una pared, puede suponer un problema, ya que algunas sirven de apoyo a los pisos superiores.

 

 

4. Las instalaciones deben ser tratadas según su naturaleza: Es decir, si se va a cambiar la ubicación del baño o la cocina y como consecuencia el cambio de conexiones de las tuberías generales, se deben de tener en cuenta, ya que deben encajar perfectamente con las tuberías exteriores.

 

 

5. Cambios de elementos que afecten a la estética del edificio: Si están pensando en cambiar las ventanas, toldos o la puerta de acceso por unas más modernas o seguras y son diferentes del resto del inmueble se necesitará el acuerdo de la comunidad para poder realizar dichas modificaciones.

 

6. Permisos de obra: Aunque algunas reformas en principio puedan ser pequeñas modificaciones, toda obra requiere del permiso municipal junto con su correspondiente tasa, de lo contrario puede que detengan la obra.

Cabe distinguir entre obra mayor y menor según la que se vaya a realizar necesitarás un permiso u otro.

 

 7. Buen uso del ascensor: No existe ninguna regulación específica, pero hay que diferenciar que un ascensor no es un montacargas y hay que tener cuidado a la hora de su uso. En algunas comunidades con más de un ascensor utilizan uno de ellos para la obra. Proteger el ascensor y recubrirlo, evitar sobrecargas y mantenerlo limpio evitan las quejas de los vecinos.

 

 

8. Tener presente los horarios: Cuidar los horarios es importante para que los vecinos realicen quejas por los ruidos. Cada ayuntamiento según su ordenanza establece unos niveles de emisión de ruidos, que si son superados pueden ser denunciables. En cuanto al horario que prohíbe realizar obras, España los fija en una norma común, siendo estos:

  • Desde las 21:00h hasta las 8:00 pm en días laborales
  • Desde las 21:00h hasta las 9:30 pm en sábados, domingos y festivos.

 

 

9. Cuidadoso y considerado: Como sabemos una obra implica suciedad en las zonas comunes y el tránsito de los materiales puede dañar suelos y paredes. El vecino que inicie la obra debe procurar reducir el impacto y hacerse cargo de la limpieza.

 

Para ser considerado, además de avisar al presidente de la comunidad, es recomendable comunicar tanto a los vecinos como al administrador de fincas la realización de dichas obras.